Deseo Carnal

Deseo Carnal

  • WpView
    Reads 152
  • WpVote
    Votes 21
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Jan 30, 2018
Y si miras atrás, verás un pasado desolado, capaz de sumergirte en una aflicción devastadora; una paz mortal, un sosiego perpetuo. Esa era mi vida, un patrón ceñido que cubría cada espacio de esta, y no dejaba espacio alguno; solo cuando mi mirada atisbó ese rostro lleno de afabilidad, los días se tornaron a un color resplandeciente, lleno de vitalidad, capaz de hacerme sentir emociones que me llevarían a la cúspide de todo, sin pensar en el peligro que podía llegar a causar el desplome de mi alma frágil, inmersa en un mundo que solo tú podías transportarme. Y fue así, cuando permití que mi mundo rechazara otra mirada que no fuera la tuya, sin pensar que esta podía hacerme sentir abatida; llevarme al éxtasis de la felicidad y ahogarme en la pesadumbre. Porque solo tú, podías hacerlo, y solo yo podía permitirlo.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Abismo [Libro 1]
  • You saved Me.
  • Un nuevo camino
  • Furia Nocturna
  • Hasta Mí Último Latido
  • Como me convertí en quien soy.
  • ENTRE EL AMOR Y LA AMISTAD: EL PASADO Y EL FUTURO. SEGUNDA TEMPORADA
  • Qué nos queda después del verano [Libro #3 Saga Destinos]
  • GRACIAS AL ACUERDO. ©

Yo tenía diecisiete años y una vida perfecta. Un futuro brillante. Un amor infinito. Hasta que Matt, mi novio, decidió irse... y arrastró mi mundo con él. Desde entonces, respirar dolía. Vivir dolía. Y nada -ni el alcohol, ni las pastillas, ni las fiestas- lograba silenciar el grito que dejó su ausencia. Estaba decidida a desaparecer. Pero entonces apareció Liam, con su mirada tranquila, su torpeza inoportuna... y una manía insólita por salvarme justo antes de caer. Él no vino a rescatarme. Vino a quedarse en medio del desastre. Y aunque nadie podía protegerme de mí misma, hay batallas que no se luchan solo con los puños. A veces, se pelean con abrazos, con promesas, con canciones. Con fe. Esta no es una típica historia romántica en la que el amor todo lo puede y todo lo cura. Es una historia de duelo. De caída libre. Y de una chica que intenta, con lo que le queda, elegir vivir. Y, tal vez, volver a amar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines