Una apuñalada, para desviár su golpe.
Una puñalada, para herír su hombro.
Y una puñalada, para terminar con su legado y helar su sangre del norte.
Y esas tres puñaladas que sus ojos no llegaron a ver, fueron las que su corazón pudo sentír, no en el mismo.
Siempre tratando de odiarle, de despreciar su linda y rizada cabellera avellana, que picoteaba del oro, sus ojos siempre abiertos, sin ninguna imperfección salvo unas ojeras, que hasta ellas le quedaban bien, sus labios rosa claro, finos y libres de cualquiér pellejo, su graciosa forma de andar y escandalizarse como buen Hobbit alejado de casa.
Dejémonos de chorradas, lo tenía loco.
Aún siendo un enano testarudo, bruto, orgulloso y tenáz que desconocía por completo el comportamiento tan extraño de los Hobbits, quedó embelesado por su saqueador.
⭐#9 en Ranking «Thilbo» 31-5-18
𝓮𝓵 𝓭𝓮𝓶𝓸𝓷𝓲𝓸 𝓪𝓵 𝓺𝓾𝓮 𝓶𝓮 𝓪𝓯𝓮𝓻𝓻𝓸➳/Ryomen sukuna x Gojo Satoru
15 parts Ongoing Mature
15 parts
Ongoing
Mature
-El caramelo .El de los osos- Repite el Rey de las Maldiciones. Sus dos pares de ojos clavados en Satoru.
Aturdido, Satoru se da cuenta: "¿Quieres... ositos de goma?
"Como carajo se llamen", gruñe Sukuna sin levantar la voz.
Nunca, en un millón de años Satoru imaginó que el Rey de las Maldiciones irrumpiría en su oficina y exigiría una maldita mamada.