Emma era su nombre, tenia 18 años, con muchos sueños y metas que realizar, todos se quedaban sin palabras ante sus hermosos ojos, del color de una perla iluminada dentro del mar, el cabello castaño como la madera fina, una sonrisa que contagiada y hechizaba a cualquiera, unos labios que atraía como un imán. Tenia que explorar el mundo real, salir de su burbuja que la protegia, crecer, formar una vida de adulta, amar.
El destino estan fascinante que uno mismo no entiende como es que une personas que son tan diferentes una de la otra, Steve, el chico que cambiara su vida por completo, alguien tan frío con las mujeres.
¿Podría Emma cambiar a este chico de 20 años o saldra lastimada?
Es hora de que Emma conozca la regla de _Sin sentimientos_
Maya regresa después de un año en el extranjero hasta su perfecta, fría y llena de secretos casa en Morgan Hill. Sin embargo, está deseosa por empezar cuanto antes la universidad y poner la justa distancia de por medio, sobre todo con su madre. Llena de dudas e incógnitas sobre lo que en verdad anhela, emprende el viaje hasta Davis junto a su amiga Audrey y Grey, esperando que esta nueva etapa la ayude a reencontrarse a sí misma.
Oliver lleva dos años intentando dejar atrás todo su pasado. Ha arrastrado a su mejor amigo hasta San Diego y ahora se siente culpable por ello. Consciente de que es momento de avanzar, decide dar el paso y comenzar en la universidad la carrera que tanto ha postergado. Pero, lo que ignora, es que el pasado no es tan fácil de olvidar, que cada historia tiene diversas partes que contar y que no siempre es todo como lo pensamos.