Cinderella agus sithiche

Cinderella agus sithiche

  • WpView
    Reads 42
  • WpVote
    Votes 9
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadMatureComplete Sat, Jan 13, 2018
Si observaba el pasado tomaba en cuenta lo trágica que fue su vida, ahora después de tantos obstáculos trabajaba para una familia adinerada que la trataba como lo que ciertamente era, una sirvienta. Esa noche era el baile en honor al príncipe de su país y cada doncella del reino se encontraba invitada, ella no iría debido a que solo tenía harapos en su ropero y zapatillas sucias, cada desgracia que vivía hacia lo posible por sobrellevarla y no llorar por mucho que quisiera sin embargo en esta ocasión recordó su tan anhelado sueño de ser libre y viajar por alrededor del mundo sin obligaciones que cumplir pero ¿De qué servía soñar? no tenía dinero para lograrlo. Esa noche un extraño se le presento y prometió darle una enorme cantidad de dinero a cambio de ir al baile y asesinar al festejado ¿Lo haría? sin dudarlo, hacía mucho tiempo que dejó de pensar en los demás.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Halfway
  • La protección de un Dragón
  • Marido, entre tus músculos y yo, no hay distancia
  • El Amor y El Deber
  • NUEVO DESPERTAR
  • Súper-papá Oikawa
  • 𝐀𝐧𝐝𝐫𝐨𝐦𝐞𝐝𝐚 𝐲 𝐋𝐚 𝐑𝐨𝐬𝐚 𝐄𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚 ┋ 𝑆ℎ𝑢𝑛𝑀𝑖𝑙𝑎 #1
  • "Casada con mi Soledad"
  • SOUR LIES
  • La vida de Nancy Evefort Wolfterd
Halfway

Si le preguntamos a todas las mejores amigas del mundo un deseo, responderían que desearían vivir juntas, pues bien, ese sueño era mi realidad. Como todas las niñas del mundo nosotras teníamos nuestros secretos y una gran promesa que alimentábamos diariamente de ilusiones, casarnos con nuestros ídolos musicales. En los cuentos que leíamos de pequeñas la princesa siempre pasaba por cosas trágicas antes de encontrar el amor, por ese motivo Ari y yo creíamos que nuestro príncipe se acercaba cuando nos rompimos una pierna patinando, o cuando se torció el tobillo en una carrera de caballos, pero a no ser que el príncipe azul se llamara Augusto, tuviera 60 años, pelo en las orejas y llevara una gran bata de médico, pues la vida no consideraba aquello como algo exactamente trágico... ese significado lo descubrí yo tiempo después. Pero cuando lo hice no hubo ni castillos, ni zapatos de cristal, y mucho menos un príncipe que me salvara de aquel vacío desolador e irreparable. Fue entonces cuando entendí que esos libros que aún conservaba estaban llenos de historias fantásticas y que en la vida real no todo termina con un "fueron felices por siempre". Sin zapatos, castillos ni ilusión solo me aferraba al recuerdo de la promesa de un amor platónico, aquello me ayudaba a mantenerme con los pies en la tierra que, dicho sea de paso, era muy lejos de donde estaban muchas personas de mi vida.

More details
WpActionLinkContent Guidelines