Me encontraba ahí, a escasos minutos de subir por las escaleras para poder firmar mi carta de renuncia, me quede inmóvil por algunos segundos mirando con mucha nostalgia tu escritorio como un ateo que abandona su fe o un condenado a muerte que pierde toda esperanza, evocando a mi memoria aquellos momentos que hoy plasmo en este libro. Para ti... En donde quiera que estés o donde quiera que te encuentres. Quizás alguna vez leas esto o quizás no. Quizá esto no sea relevante o quizá entre tantas mentiras y amarguras pueda encontrar un poco de verdad. Si la verdad nos hace libres, escribir y expresar mi sentir quizá traiga esa paz que tanto anhelo.
More details