Aveces lo que no podemos tener es a lo que más nos aferramos.
Maldito sea ese impulso masoquista, aunque.... Si no fuera por la curiosidad.... No seríamos humanos verdad?
¿Quién dijo que las criaturas del más allá no podrían llegar a encontrar el verdadero amor con un humano?
¿Cómo sería dormir al lado de alguien a quien tú solo puedes ver?
¿Y mirarlo con el fin de saber que nunca podrás llegar a tocarlo?
Y es que el amor no tiene límites.
Tampoco edad.
Pero sí implica sacrificios.