Lo sabes porque cuando empieza a sonar la canción, basta con mirarnos para sonreír y cantar. Y da igual el tiempo que pase, la geografía que nos separe. Dan igual algunos silencios, las diferencias. Los malos momentos que ni siquiera me importa recordar. Todo suma, donde sea, como sea. Pero contigo. Y es que no hace falta ser desde siempre, para ser incondicional y hasta el final.All Rights Reserved