- Te amo y siempre voy a amarte, precioso, aún cuando tu pienses que no lo hago, e incluso si desaparezco de tu vida, nunca dudes de eso-. Abrazó al menor por los hombros, cerrando sus ojos y disfrutando de la cálida sensación.
-Te amo, Harry-. Lo abrazó de igual manera, pasando sus brazos alrededor de la cintura del mayor y pegando su cara contra el pecho de éste, lo abrazó tan fuerte que podían incluso sentir que eran uno mismo.
Y es que así es, son uno mismo, nacidos para estar el uno con el otro, pero al parecer el destino les tenía planeado algo más.
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