
Ella era un fruto prohibido; guapa, maestra de la seducción, única, adictiva pero a la vez, maldita. Todos la llamaban distinto, con cada chico era distinta; distinta seducción, distinta voz, distinta dulzura. Pero ella causaba la misma sensación en ellos: encender el llamado deseo ardiente.Hak Cipta Terpelihara