Daniel, como todo un universitario solo deseaba tener los mejores cuatro años de su vida, entre fiestas y mujeres, pero solo paso un año, para que sus padres detuvieran su vida que iba en excesos y en picada. Un trabajo temporal era el castigo justo para enseñarle algo de disciplina, y un cliente peculiar hará lo que fuese necesario para tenerlo en su cama.
All Rights Reserved