(In)madura
  • WpView
    LECTURAS 342
  • WpVote
    Votos 5
  • WpPart
    Partes 21
WpMetadataReadContenido adultoConcluida sáb, feb 24, 2018
La licenciada Esmeralda Giménez es una joven adulta perito psicóloga de oficio a falta de otras alternativas laborales. Psicóloga clínica y cantautora o artista frustrada, en ésta, su opera prima, lo que pretendía ser en principio un ensayo sobre un duelo por ruptura amorosa, devino en un relato autobiográfico cuasi diario intimo de 111 páginas, que reúne su traspaso por ese duelo durante un año y 3 meses. No sin baches, como la vida misma... Calidez, ingenuidad, por otro lado crudeza, confidencias como en todo diario íntimo, y algo de complicidad, incita Esmeralda Giménez en el intento de reírse de sí misma, de lo que vive mes a mes, y que el lector se le una en el sentimiento.-
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • You saved Me.
  • Despeinada Por El Viento.
  • Un nuevo camino
  • Mi segunda oportunidad, eres tú.
  • SPEND SOME TIME AWAY
  • Diario de una polilla
  • A Little bit of love (Finalizado)
  • La Dureza del Diamante
  • Hasta que recuerdes mis besos.

El amor evocaba sentimientos incomprendidos entre los ecos del abismo, creer en el amor era una apuesta ciega, un casino adictivo que en cuestión de segundos podría acabar con toda tu vida o arruinarlo todo. Quizás en toda mi vida pensé que el amor era el típico feliz por siempre, a pesar de que te partieran el corazón, de que eligieras por encima de tus propios deseos, porque entre lo correcto e incorrecto debías solo tomar la decisión ganadora. Eso era el amor, una creencia oscura que te consume cuando abres la puerta. Mi historia de amor no es un romance misterioso o una película con un final feliz, es más un recuerdo que trato de olvidar día tras día porque elegía la persona incorrecta, porque tenía miedo y ese miedo me consumió. Siempre me pregunté a mí misma que se sentía amar y ser amado, fingí sentir amor y solo fui amada, aún me pregunto que hubiera sido de mi vida si no hubiera fingido amar, quizás y solo quizás habría conocido el verdadero amor. - Sálvame cuando esté hundida en lo más profundo de mi oscuridad y permíteme amarte aunque el mundo deje de existir, porque sé que al final si dos caminos están destinados a estar juntos, no importa si pasa toda una vida...

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido