Dudo en que alguien como tu o como yo, no haya pensado en acabar con su vida, y si lo pensaste ¿por qué sigues aquí?.
Supongo que es porque nuestros impulsos son grandes, pero no tan valientes como creemos que somos... Por lo menos yo, jamas hubiese sido capaz de dejar mi cuello colgando de un laso que se encuentra atado a un árbol o al techo de casa, muchas veces lo pensé... pero no actué.
¿Acaso si mis ganas de morir eran tan grandes, por qué jamás fui capaz de hacerlo?
Es otra de las grandes preguntas que quiero que me respondan, la vida, el universo, el destino o... tal vez tú, que eres el siguiente en leer esto...
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