Hay personas que nacen destinadas a estar juntas, por allí se dice que es el hilo rojo que une sus vidas. Pero siempre será el destino tan cruel, para hecerlos sufrir cada vez que están cerca, tan inusual destino que están frente a frente y ni siquiera se dan cuenta. Hasta que el destino dice, ¡Basta! Aquí comienza, a ver hasta donde avanza.
Amanda, una chica que da a conocer a todos una faceta de ella misma, la cual no existe, alocada, aventurera, enojada, cruel, vengativa. Pero todo esto solamente es una careta.
Richard un joven golpeado por la vida, quien decide seguir confiando en lo que está puede llegar a dar, aunque cada vez que confía, todo se sale por la borda.
Hasta ese preciso instante en el cual sus vidas se cruzan, los hilos se acercan, se alejan, se acercan, siempre con un principio y sin un final.
Esta historia narra la vida de un grupo de estudiantes de Medicina que tienen una sola cosa en común a parte de lo que estudian, cada uno considera raro al otro. La historia es narrada desde el punto de vista de Amanda Moncada, hija de uno de los Médicos más prestigiosos del país que desea que su hija le siga haciendo honor a su apellido sin embargo, esto no es lo que ella desea pero no le queda opción que seguir diciendo SÍ a todo lo que su padre le imponga, y desde la perspectiva de Alice Estrada, una chica que a diferencia de Amanda ve a la Medicina con gran pasión, ella posee un solo objetivo y es ser uno de los mejores Médicos del país para buscarle solución a la enfermedad que le ha arrebatado la vida a su padre, que está por llevarse la vida de su hermana y que quizá amenaza a la de ella pero una vez dentro de la Escuela Especial de Médicos comprenderá que cumplir con su objetivo no será tan sencillo como siempre lo pensó.
Juntas aunque no siempre revueltas atravesarán decepciones,
amistades, amores correspondidos y no correspondidos, tristezas, llantos
que le harán su camino un poco más complicado. Este grupo de chicos
vivirán momentos y anécdotas que los hará crecer como persona, a
darse cuenta que a veces hay problemas que no tienen solución, mas sin
embargo que hay que sonreír hasta en los peores momentos y que
algunas veces hay que atreverse a comenzar a decir adiós, pero,
¿estarán ellos dispuestos a practicar esa frase una vez que se vean
envueltos el uno con el otro?, ¿serán capaces de decir adiós?.