Vivo con la idea de acostumbrarme a todo lo que me pasa. No necesito cambiar a mis padres que a veces se olvidan que tuvieron una segunda hija luego de mi hermano, ni necesito olvidarme de mi mala suerte en el amor, y mucho menos, no necesito cambiar la vida que me tocó. Simplemente acostumbrarme, porque quizá, si me repito todo el tiempo que soy feliz, tal vez me lo termine creyendo
Sólo que ahora, me tendré que acostumbrar a que en mi casa se escuchen cuatro voces más.
Dicen que nunca es tarde para que tu vida cambie, pero soy de las que cree que nadie puede hacer sanar tu heridas mas que tu misma.
Pero quien sabe, tal vez alguien llegue para hacer que me olvide de mis cicatrices