Escuché la puerta abrirse para luego dejarme sentada en algo suave. No, no. Me quitó las vendas y pude observar todo borroso por las lágrimas. Liam limpio mis lagrimas con delicadeza. -¿Por qué me trajiste acá? -pregunte con la voz rota, confundida y aterrada. Él no respondió, sacó una cadena debajo de la cama y trató de ponerla en mi pierna. Retrocedí en la cama aun atada de manos. -No, ¿por qué hacés esto? No lo hagas, déjame ir, Liam. -Suplique rogando en mis adentro que entre en razon. -No, Celeste. Si cooperás, prometo que no te golpearé. ¿Por que dice eso? -Basta, déjame ir, Liam, quiero irme. -mi voz sono mas fuerte. Él me abofeteó y mi cara impactó con la pared. Quedé mareada y de inmediato sentí sabor metálico en mi boca. Sentí que ponía la cadena en mi tobillo. Todo se volvió oscuro...
More details