Era una tarde fantástica exceptos por el ruido de la velocidad de los carros, era desesperante ver a qué velocidad iban, de un instante a otro tomaban una aceleración muy alta pasaban como de 0 km/h a 50 km/h en un instante aumentando su velocidad, zona muy duro y aturdía nuestros oídos decidimos tomar represarías el pueblo se unió e hicimos reductores de velocidad pero a ellos no les importaba ya que frenaban y volvían a arrancar en una gran aceleración frenaban de 80 km/h a 0 km/. Esto tras de ser molesto era peligroso para la gente ya que la velocidad que iban era una gran fuerza de impacto decidimos tomar medidas pero no sabíamos que hacer, llego una persona y nos propuso poner más seguidos los reductores de velocidad ya que así tienen menos espacio para poder coger velocidad y aumentar su aceleración lo hicimos y funciono gracias a él ahora vivimos más calmados. FinAll Rights Reserved