Litlaust

Litlaust

  • WpView
    Reads 6
  • WpVote
    Votes 2
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Mar 11, 2018
Mi nombre es Nora. A los 15 años, mi abuelo empezó a hablarme sobre "mi futura universidad", Litlaust. Wow.. Ojalá ese sitio existiera. Lleno de gente rara, gente con rasgos muy extraños... Como era obvio, yo no le creía, pues, mi abuelo no estaba muy bien de la cabeza, era un hombre mayor, ex militar, diagnosticado de esquizofrenia a los 40 años, después de salir de la guerra. Sin embargo, las historias que me contaba de divertían, cuanto me gustaría creerlas... Pero, lo que no sabía, es que el día en el que mi abuelo fallecería, marcaría un antes y un después en mi vida. Litlust era real, yo lo vi, en el bosque... ¿Estaba loca? ¿Era real? ¿La muerte de mi abuelo me había causado estragos? Agh... Ya no se nada..
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Un Seguidor en la Oscuridad: Los mejores secretos están a la vista.
  • Do or die -COMPLETADA-
  • Conociendo a mi esposo (Itanaru)
  • Sky Wreckers
  • Papi, soy un doncel... (Itanaru)
  • Una noche (Itanaru)
  • ¿El amor lo supera todo?
  • No te dejaré solo (Itanaru)

Dime, ¿qué harías si un día despiertas en medio de un chacral, en un pueblito remoto junto a la ruta 3, donde la gente no habla y todo parece apagado y gris? Hay música, pero no existen las conversaciones. Al nacer, te asignan un puesto que ocuparás una vez termines la secundaria. Jamás te hablan del exterior ni de las probabilidades de ingresar a la universidad o abandonar el pueblo. Aun así, nadie parece querer huir. No. Al mirarte, la expresión en sus rostros apáticos cambia a algo que solo podría traducirse como horror. Tus recuerdos borrados y tus propias incapacidades te hacen preguntar, ¿por qué? Pero entonces encuentras un viejo espejo, uno que la abuela había ocultado en el depósito de la granja. Creías que era otra cosa prohibida, de esas que siempre están escritas por todo el pueblo: no cámaras, no espejos, no cuadros. Encontrar uno te causa curiosidad y cuando lo revelas, entiendes la razón del miedo de la gente. Lo que sea que tiene atado a Buff-allo se encarga de que, si rompes las reglas, no puedas volver a desobedecer. Pues ahí, reflejado en el espejo, ves la cicatriz perfecta de una cirugía experta que atraviesa tu garganta, una que te extirpó la capacidad de hablar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines