Mythical Wish

Mythical Wish

  • WpView
    LETTURE 45
  • WpVote
    Voti 4
  • WpPart
    Parti 1
WpMetadataReadIn corso
WpMetadataNoticeUltima pubblicazione mer, mar 21, 2018
Regla número 1:seguir con el juego. Regla número 2:si has de matar:mata. Regla número 3:toda nueva regla ha de ser cumplida. En este mundo existen dos razas:la humana y la "Astral". Los Astrales son encarnaciones de seres mitológicos, pero con la posibilidad de cambiar su apariencia a la de un humano para camuflarse entre ellos. Son razas que nunca se han llevado bien, debido a la envidia humana al no tener esas habilidades. Anteriormente los Astrales se defendían de los humanos apoyándose entre ellos, pero por capricho divino ahora se confrontan en grupos por la supervivencia, además de que no pueden ser descubiertos por los humanos, si no corren riesgo de morir. Estos doce dioses quieren acción, les da igual si se extingue alguna raza. Han dividido a los Astrales en doce grupos mixtos, de criaturas, para ver quien aguanta mas. El premio para el último grupo en pie es un deseo (sin límites).
Tutti i diritti riservati
Entra a far parte della più grande comunità di narrativa al mondoFatti consigliare le migliori storie da leggere, salva le tue preferite nella tua Biblioteca, commenta e vota per essere ancora più parte della comunità.
Illustration

Potrebbe anche piacerti

  • Seduceme
  • Cacería De Usuarios
  • Alphabet Weekends (Harry Styles)
  • 𝕯𝖊𝖘𝖙𝖗𝖚𝖈𝖈𝖎𝖔́𝖓 𝕯𝖎𝖛𝖎𝖓𝖆  •☽︎ [𝓛𝓪𝓽𝓲𝓭𝓸𝓼 𝓹𝓻𝓸𝓱𝓲𝓫𝓲𝓭𝓸𝓼]
  • Sex Rules [L.S]
Seduceme

Valía la pena romper todas esas reglas por un chico como él. Regla numero uno: Nada de citas a ciegas. Después de haberse enfrentado a muchas citas a ciegas obligada por sus amigas Marina Allier no está dispuesta a volver a tener otra cita a ciegas con ninguno de los chicos de su instituto... Hasta que su mejor amiga le pidió un favor y conoció Alberto Gritti. Si hubiera sabido lo guapísimo que era, no habría protestado. Regla numero dos: Nada de besos en la primera cita. El problema fue que después de una sola cita con Alberto, Marina quería mucho más que besos lo cual debería haber sido motivo suficiente para no tener una segunda cita. Pero no lo fue. Regla numero tres: Nada de enamorarse. Marina había decidido tener un romance sin ataduras hasta que Alberto empezó a hablar de amor.

Più dettagli
WpActionLinkLinee guida sui contenuti