Luego de que los alocados padres de Emma decidieran mudarse repentinamente, esta no tiene mas remedio que abandonar todo lo que conoce e ingresar a una nueva escuela, llena de deportistas, gente mas falsa que las extensiones de su madre y Barbies presumidas con complejos de realeza. Aunque todo cambia cuando conoce a Emmet, el imbécil deportista con el que tuvo la mala suerte de chocar en su primer día de clases. Lo que Emma pensó sería el mismísimo infierno, pronto se convierte en una cómica relación amor/odio.