En los Brazos de la Bestia
Ariana creyó que el peor día de su vida sería aquel en que la abandonaron vestida de novia frente a un altar.
Se equivocó.
Porque esa misma noche cruzó el camino de Arman Bastian.
Frío. Arrogante. Peligroso. Un prestigioso abogado cuyo nombre inspira respeto en los tribunales y miedo en lugares donde la ley deja de importar. Un hombre al que llaman la Bestia y que nunca hace nada sin un propósito.
Mucho menos acercarse a ella.
Lo que comienza como una inquietante curiosidad termina con Ariana lejos de casa, atrapada en una finca de la Toscana y frente al hombre que la llevó allí sin pedir permiso. Ella debería temerle. Debería odiarlo. Debería buscar la manera de escapar.
El problema es que también lo desea.
Entonces Bastian le propone un trato: seis meses siendo su mujer. Sin promesas de amor. Sin futuro. Solo deseo, placer y unas reglas que ninguno de los dos está preparado para cumplir. Ariana acepta sin saber que, para Bastian, ella nunca fue una casualidad: es una pieza dentro de una venganza que puede enfrentarla a un mundo de mafia, sangre y secretos del que quizá ya sea demasiado tarde para escapar.
Arman estaba dispuesto a utilizarla para ganar su guerra.
No estaba preparado para empezar a considerarla suya.
Y cuando la mujer que debía ser carnada se convierte en lo único que no está dispuesto a perder, la Bestia deja de jugar para ganar.
Empieza a jugar para destruir a cualquiera que intente arrebatársela.
"El problema de caer en brazos de la Bestia no es sobrevivir a ella. Es empezar a sentirse segura allí."