Lo que tenía con ella era mágico, era instintivo, era fuego, era hielo, era piel, era miedo, era fuerza...
Lo que tenía con ella, a fin de cuentas, no se podía explicar con palabras.
Ana y Mimi se conocieron en una situación no muy buena, sin embargo, el tiempo y el roce puede hacer que todo cambie, pero no será tan fácil como ámbas se imaginan.