2:30 am (parte I)

2:30 am (parte I)

  • WpView
    Reads 6,156
  • WpVote
    Votes 715
  • WpPart
    Parts 83
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Oct 1, 2018
Si hay una brisa que me dice que tenga esperanzas, no soy un chico que disfrute de lo que se parece a todo. He oído decir que cada uno escucha lo que quiere escuchar. ¿Por qué yo siempre escuché lo que me obligaron? Siempre hasta que un día la angustia y ansiedad llegaron como la nueva era de mi vida, pero eso viene mas adelante. El sol no brilla este domingo y todavía es verano, un verano que llora porque todos los días se parecen. De chico nunca pisaba las líneas de las baldosas, los caminos rectos sin subidas ni bajadas, me aterraban y fueron inconscientemente lo que me empujaron a vivir mi niñez y posterior adolescencia con magia, estrellas que bailaban y las noches con sus sweaters grandes que me protegían. Así comenzó.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • LUNG
  • ¿Qué nos sucedió?
  • 🍂Hojas caídas 🍂
  • Serendipia editorial
  • I HEAR YOU
  • Un sueño de amor
  • INVISIBLE (Kongpob/Arthit)
  • Mi Novio Sustituto (Boys Love)
  • No pude decirte adiós (buscá también la versión impresa)
LUNG

Mi vida era un constante ir y venir. Era una constante lucha por todo lo que tuve que soportar en mi pasado y por lo que me esperaba en un futuro. Ser un príncipe y ser hijo de uno de los hombres más temibles de todo el Mundo, puso en mi espalda el hecho de tener que mostrarme fuerte y hacerme de piedra. Tuve que aprender a callarme para evitar que mi propio padre me martirice y me golpeara en cuanto este quisiera demotrar su dominio y fortaleza. Me odié y creo jamás cambiar ese sentimiento hacia mí. Detestaba ser lo que era y detestaba tener que fingir ser alguien que tampoco era. Aborrecía tener que vivir una vida de mentira y poner sonrisas falsas para que solo el rey y sus hombres estén contentos por alguien que no era, por alguien que tuvo que dejar atrás su inocencia para poder sobrevivir. Detestaba la vida que me tenían planeada, ya que ni siquiera me preguntaron qué era lo que quería o que era lo que me gustaba, jamás me preguntaron a que amaba. Esta era mi historia, una de la cual no estaba orgulloso de contar ni tampoco de dejar salir porque tenía miedo y eso en mi tierra estaba prohibido. La guerra es lo que te hacía ser un hombre y solo aquel que consigue salir de toda la miseria que te pone en tu camino el mundo, consigue poder ser un sobreviviente y ser considerado un valiente y fuerte guerrero, digno de ser un olímpico. Sabía perfectamente que en el mundo existían los demonios y algunos eran más fuertes que otros y estos nos daban batallas y de algunas no salimos vivos, ni siquiera los Dioses del Olimpo... Mi nombre era Jacinto kom Esparta, hijo de Amidas y de la difunta reina Diomade. Era el décimo heredero al trono de Esparta y mi vida estaba plagada de demonios y Dioses, dolor y pena pero sobre todo guerra y caos.

More details
WpActionLinkContent Guidelines