
Tae se mantenía alejado de mí, guardando una distancia que se sentía insalvable; ni siquiera me dirigía la mirada, y ese vacío era, sin duda, lo que más me dolía en el mundo. ¿Por qué? ¿Por qué todo había tenido que terminar de esa manera tan amarga? Él parecía consumido por el odio hacia mí, mientras yo me hundía en el desconcierto de no comprender el motivo. No me resultaba posible asimilar que me odiara con tanta fuerza, precisamente ahora, cuando yo lo sigo amando más que a mi propia vida. .Portada: @victoriabarquero.All Rights Reserved