Desde que te conocí, no dejé de pensar ni por un segundo que mi vida ya no tenía sentido. Sucedieron tantas cosas que solo me imaginé siendo una mancha gris que tarde o temprano desaparecería. Por su puesto, nada de eso ha cambiado. Es más que seguro que nuestro destino nunca cambie, pero ¿Y si te dijera que puedo hacer cualquier cosa por ti? ¿Y si te dijera que me enamoré tanto de ti que incluso podría morir por ti, que yo quisiera rescatarte de cualquier situación en la que te encuentras? Tanto, que me gustaría contemplar nuestro último cielo.... Esperando nuestro inevitable final Bajo un suave manto de nieve... juntos... Como blanco y negro... hay que morir lenta y silenciosamente.
More details