Imagina que estás en tu lugar predilecto para meditar, allí en lo más apartado y en soledad, teniendo una acalorada discusión contigo mismo, pensando sobre lo que eres, lo que sientes, lo que pasa a tu alrededor y el impacto que tienes en la vida. Puedes darte cuenta de lo que haces y de lo que no haces, puedes decir lo que piensas y cómo tus acciones influyen en tu vida.
¿Y los sentimientos?... ¿puedes describir lo que sientes al ver la sonrisa de aquella persona que te hace suspirar?, ¿puedes detallar la explosión que sientes al estar cerca de quien te hizo daño alguna vez?, ¿puedes explayarte a la hora de pensar en por qué se te hace un nudo en la garganta al recordar a quien una vez te hizo feliz?... felicidad, tristeza, ira, miedo, ¿Se puede describir?.
Tal vez puedas hacerlo, empero, ¿A caso eres capaz de hacérselo saber a esa persona? ¿pudiste decirle a tu amor platónico de preparatoria cómo te derretías por dentro cada vez que lo/la veías?, ¿pudiste pedir perdón cuando debías o acaso soltaste el rencor entre lágrimas contenidas?.
Los sentimientos guardados se quedan guardados, a veces no es lo mejor, pero así suceden las cosas.
Yo también entiendo lo que es lo se siente, soy humano y tú lo eres, por eso tú también me entiendes. Eso quise plasmar en éste poemario. Anda sé libre de recordar aquellos sentimientos que te llevaron a ser lo que eres y lo que sientes hoy en día, recuerda y déjate llevar, lee en soledad y piensa con el corazón, ya estás en buenas manos.
"De sentimientos en la nada (lo que no te dije)" es la obra que me llevó a convertirme en joven poeta. Con quince años demostré mis habilidades en un concurso de varias etapas, hasta ganar el primer lugar a nivel estatal, y estoy muy orgulloso de lo que he hecho. Es un enorme placer compartirlo contigo en ésta ocasión. Que lo disfrutes.