
Recuerdo sentir el dolor que en su momento pensé que era demasiado asfixiante para un ser inmortal como yo , que después de eso, la oscuridad fuera demasiado latente en mi cuerpo, que el único método de descargue fuera coger la daga y insertarla en el metal con forma de cuerpo, enterrado en el piso a varios metro después de haber cogido forma , esa figura que a causado tanto dolor y remordimiento que en las noches las pesadillas fueran tan fuertes y tan reales que el descanso solo lo pudiera saborear al abrir los ojos y por unos cuantos segundos, hasta que la culpa y el remordimiento azotaran mi corazón y me dejara sin respiración. -Luna CastillaTodos los derechos reservados
1 parte