"-Tú no lo entiendes, Daichi. Podría convertirte para que pudiéramos estar juntos. Los dos. Pero eso significaría convertirte en un monstruo, condenarte de por vida tal y como hizo mi padre aprovechándose de mi incredulidad, y eso es algo que sé que jamás podría perdonarme. Todo lo que amo de ti es lo que te hace humano. Tu amabilidad, tu inocencia, tu delicadeza, el cuidado con lo que tratas todo lo que te rodea, el cariño y la confianza que le brindas a todo el mundo, tu altruismo, tu amor por la lectura... Temo que perdieras algunas de esas cosas conforme pasen los años. Deberías perderlas, de hecho. Te estaría condenando a una vida fría e insegura, inestable y miserable. Te estaría sometiendo a lo mismo a lo que he estado sometido yo durante doscientos años... No puedo, simplemente... No puedo.
El castaño se quedó en silencio, mirando al humano con ojos húmedos. Daichi lo miraba, apenado.
-Pero al mismo tiempo... -Susurró. Se llevó las manos a la cabeza-. No quiero volver a pasar por eso. Llevas dándome la vida desde que te conocí... No sé si sería capaz de... De verte envejecer, de ver como te mueres poco a poco. No... No. Mi parte egoísta quiere que te quedes conmigo, que no me dejes, que no te marches adonde yo ya no pueda verte jamás. Querría que te quedases a mi lado sin tener que temer a la muerte. Querría poder tenerte conmigo el resto de mis días... Pero sé de sobra que eso no sería lo correcto. Yo sería feliz... Pero tú no. Sé que no podría hacerte feliz después de habértelo arrebatado todo.
Daichi se levantó de la silla y caminó hacia él, para volver a sentarse a su lado.
-Deja de asumir cosas, por favor. Deja de inventarte situaciones y actuar como si fueras el único que está enamorado. Ahora mismo, eres todo lo que tengo -le susurró, con un finísimo hilo de voz. Temía echarse a llorar si la elevaba. Le cogió de la mano, se la besó, y la colocó en su pecho-. Te quiero. Más que a nadie. Una vida a tu
estabas cansada de todos de la clase 1A ese es tu salón ya que sufrías bullying por todos hasta por deku tu solo veías como tú amigó de toda la vida te hacía bullying hasta tu propio padre no te queria, el te quiere fuera de su vida y actúa como si no estuviera ahi
tu: papa!!!!! te necesito más que nunca -de rodillas llorando-
aisawa:tu solo eres un estorbo porque no desapareces de una vez te odio estúpida no soy tu padre olvídate que soy tu padre porque nunca lo fui ese día que tu madre me dijo que estaba embarazada de ti me arruinó la vida.
no aguantabas más nada hasta que lo conociste a el, dabi un chico frío que te vio en tu rostro que sufrías el se acercó y te dijo
dabi: si quieres acabar con esto yo te ayudare -dijo dabi estirándo su mano hacia ti-
tu:- tu solo pensabas ya que no lo conocias pero tú veías en su cara que en verdad quería ayudarte así que le dijiste- sálvame por favor -aceptando la mano de dabi-
dabi solo sonrió.
Y así comenzó una vida entre ustedes dos y la liga de villanos