Desde que desperté he tenido toda clase de sentimientos encontrados, y sobretodo la necesidad de saber lo que pasó todo este tiempo que estuve en el sueño profundo.
Despertar de un largo coma y descubrir que el día de mi boda jamás existió no era exactamente como me hubiera gustado enterarme que un trágico accidente y una gran negligencia médica me habían hecho perder tres años de mi vida y me habían atado a una cama para vivir desde los sueños y la inconsciencia la vida que siempre desee tener mucho antes de ese accidente.