simple

simple

  • WpView
    Reads 38
  • WpVote
    Votes 10
  • WpPart
    Parts 4
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Apr 14, 2014
-No te acerques, como te acerques te juro que te mato.- Sujeto la pistola con las manos y señalo a su cabeza, el hombre moreno de unos cuarenta años se queda inmóvil, sus manos están levantadas y me mira fijamente, su pulso tiembla, es algo que se puede ver a kilómetros a la redonda, pero no me puedo permitir ponerme nerviosa.- ¿Dónde está la llave?- Digo firme. -En el segundo cajón.- Contesta él con la voz temblorosa. -Pues adelante, abre el cajón y sácala, luego me la das y podemos salir los dos de aquí y seguir con nuestras vidas, aunque si lo prefieres, puedo salir yo de aquí y tu dejar de tener vida. Tras esas palabras, el hombre que está en frente mio empieza a rebuscar por los cajones, está nervioso y se nota. Estaba claro que su plan no le ha salido del todo bien.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Paradise In Hell
  • MUDA (EDITANDO)
  • Game Over.
  • Siempre has sido tú ©
  • Inefable | h.s
  • No sueltes mi mano Kiara.
  • Perdida en Ti (Segunda Temporada) [Terminada]

-¿Qué piensas de mí? -¿Qué? -Sí. Estoy seguro de que la primera vez que nos vimos pensaste en que te podías aprovechar de mi por invitarte a aquella cerveza. -No... -¿No? ¿Y qué es lo que piensas ahora? Oh, espera. También puedes calificarme de secuestrador por traerte arrastras. ¿Qué soy para ti, Marah? -Una persona que carece de cariño y que cree encontrarlo en una chica diferente todos los días. -Apretó las manos aún sin despegarse de mi espalda. -M-me habías dicho que no conociste a tu madre y el rodearte solamente de hombres pudo... -Joder, ¿eres psicóloga ahora? -Pegué un gritito en cuánto sus manos se apoyaron en mis caderas para colocarme sobre el mármol frío frente a él. -Además, mi padre volvió a casarse después de ello. -En-entonces no entiendo porqué... -¿Por qué soy así de cruel, despiadado y frío? -Rió echando la cabeza hacia atrás para mirarme a los ojos. -La vida es dura, Marah. Y si no aprendes a sobrevivir en ella, puede llenarte el cuerpo de balazos infinitos. -S-si fueras cruel, despiadado y frío no estaría aquí ahora mismo... -Murmuré esquivando su mirada recordando aquella noche. -Si fueras todo aquello, me dejarías dormir en mi antigua habitación y volver al trabajo en vez de prohibirme salir de aquí. -Y según tú, ¿por qué lo hago? -Porque tienes corazón. -Confesé mirándolo a los ojos fijamente.

More details
WpActionLinkContent Guidelines