Pero tú quien deseas y anhelas ser feliz por instantes, por eso entierras diariamente tu propia daga por 30 minutos de palabras muertas y promesas rotas.
No tengo razones para volver a sentirme tan miserable cómo aquella vez...
¿Dejártelo a ti? sin dudas sería perder la cabeza
¿Que haré?... Supongo puedo dejar que ocurra.
Después de todo, no tengo nada que perder.
"¡Te enseñaré que es el amor!"