Hipodérmico.

Hipodérmico.

  • WpView
    LECTURES 328
  • WpVote
    Votes 14
  • WpPart
    Chapitres 20
WpMetadataReadTerminé mer., mai 30, 2018
Un amor a primera vista, tan prohibido, tan frustrado, tan a destiempo y permaneciendo inconcluso. La intriga se apoderó de dos seres humanos recién conociendo la belleza del poder de las miradas y el sabor amargo de la frustración. Rebeca Ortega sabía que al amor se le limita con una barrera de acero, siempre se dijo a ella misma que por más que se llegase a querer a una persona, debía existir una pequeña pared entre la lógica y el corazón. Rebeca tuvo callar su amor hasta aquél día en que la tragedia y las gotas de lluvia se deslizaban crueles y sigilosas. A través de cartas expresó a gritos desesperados su gran amor jamás antes sentido, pero invadida del miedo las conservó hasta que no pudo más. Llena de impotencia y miedo de romper su lema "siempre una barrera", Rebeca eligió guardar con celo su gran pasión por aquel hombre que tanto amó, ya que ella sabía que en cuanto esa barrera se quebrara, su amor se volvería hipodérmico.
Tous Droits Réservés
Rejoignez la plus grande communauté de conteursObtiens des recommandations personnalisées d'histoires, enregistre tes préférées dans ta bibliothèque, commente et vote pour développer ta communauté.
Illustration

Vous aimerez aussi

  • Eros
  • Entre Dos Corazones
  • Monomanía de un Alfa
  • Antes de tí
  • Efecto Mariposa
  • ⸺ 𝗗𝗜𝗙𝗙𝝣𝗥𝗘𝗡𝗧 ♡ | LINGORM
  • 1° Ojalá fueras tú.
  • Amor y tempestad✔️
  • Mi Debilidad ♡
Eros

Nuestra historia comenzó a la distancia. Yo vivía en Buenos Aires y Eros en Entre Ríos. Durante mucho tiempo nos amamos sin habernos tocado, sin habernos mirado a los ojos en persona... hasta que un día, finalmente, nos encontramos. Esa noche cambió todo. La conexión que sentimos fue tan fuerte, tan real, que el mundo pareció detenerse para dejarnos existir solo a nosotros dos. Fue intensa, apasionada, inolvidable. Cuando Eros tuvo que volver a Entre Ríos, sentí que se me partía algo adentro. Pero lejos de alejarnos, eso nos unió aún más. Hablábamos a cada momento, recordando una y otra vez esa noche que nos marcó. Poco después, él volvió. Vino justo en mi cumpleaños, y compartimos otra noche llena de amor, aún más profunda, más verdadera. Días después comenzaron los síntomas. Mareos, náuseas, presentimientos. Me hice una prueba... y fue positiva. Estaba embarazada. Todo mi mundo cambió en un instante. Cuando se lo conté, Eros me abrazó con el alma. Juntos fuimos al médico, y ahí supimos que sería una niña. Alma. El embarazo nos transformó. Él decidió dejar su vida atrás y mudarse conmigo. Formamos un hogar. Soñábamos juntos, construíamos futuro. Y cuando llegó el gran día, el parto fue tan fuerte que casi me lleva con él. Perdí el conocimiento, y durante unos segundos, todo parecía perdido... hasta que, mientras sostenía a Alma por primera vez, algo dentro mío se aferró a la vida. Volví. Renací. Mi familia llegó corriendo. Mi abuela, mi hermano, mis primas... todos lloraban, todos agradecían. Había vida. Había milagro. Había amor. Y desde ese día, fuimos uno. Eros, Alma y yo. Nuestra casa se llenó de luz, de risas, de ternura. Compartimos noches de insomnio, días llenos de primeros momentos, caricias suaves y miradas eternas. Nos amamos en todas las formas posibles. Nos elegimos cada día. Eros fue, es y será el amor de mi vida. Y Alma, la hija preciosa que nos dio sentido. Fuimos felices. Completamen

Plus d’Infos
WpActionLinkDirectives de Contenu