Toda persona pasa por esa difícil etapa de decisiones, donde empiezan a querer algo y luego deciden que prefieren otro camino, otro sabor, otro color, otra sensación. ¿Dónde se encuentra el límite? O ¿dónde está el punto de decisión definitiva?, ¿cuantas cosas deben pasar, antes de por fin escoger un camino y tomar la responsabilidad? A veces nos damos cuenta un poco tarde de que lo que más quisimos estuvo siempre mirándonos caminar al lado contrario.
A días de la graduación solo puedo pensar en todo lo que sucedió antes de llegar hasta aquí... cuanto esfuerzos y sacrificios, no había tiempo para más nada que no fuera mirar mis apuntes y cumplir con deberes, ver a mi amigo de siempre y disfrutar tiempo con él, siempre es bueno relajarnos un poco en medio de tanto estrés, pero sólo eso.
Realmente no me hizo falta nada, pero ahora siento una enorme curiosidad por saber lo que se siente ser diferente, veo personas felices viviendo experiencias que yo jamás he vivido y otras sufriéndolas, y siento que necesito vivir también lo que ellos viven.
Sí, sé que suena estúpido, pero quien sabe y por fin encuentre la razón para estar aquí, no hará la diferencia un estúpido más en este mundo, ¿o sí?