Madara Uchiha lo tenía todo: poder, respeto, dinero... y a Minato Namikaze, su esposo, su mano derecha, su debilidad más letal. Juntos, eran una leyenda dentro del mundo criminal. Pero todo imperio tiembla cuando uno de sus pilares cae. Cuando Minato es arrestado en una repentina sorpresa, Madara no solo pierde a su compañero en el crimen, sino que hereda una condena aún peor: la custodia completa de sus dos hijos. Pequeños, traviesos, y con una tendencia preocupante al heredar el talento familiar para el caos, esos "angelitos" convertirán la vida del mafioso en un campo de guerra doméstico. Manejar un imperio criminal es fácil... comparado con la paternidad. Porque la mayoría te advierte que casarte con un mafioso viene con consecuencias. Pero criar a sus demonios... eso es otra historia.
Karagdagang detalye