La inspiración que produce una obra de arte, es la misma que sentía cuando la miraba, y era tan desesperante como el deseo de la nicotina cuando no la tienes.
Esta historia es mía, espero que les guste.
Y me vi sola, llorando entre las cuatro paredes del baño de aquel club. Con su canción favorita de fondo golpeando mi cabeza y haciendo que me arrepintiese aún más de la decisión producto de mi miedo. Definitivamente, acababa de dejar marchar a la persona que me había enseñado a amar y eso me estaba matando por dentro.