Evadir los sentimientos de soledad siempre resulta más sencillo que admitir que necesitamos a alguien más para complementarnos, hasta que, de pronto, un susurro desesperado nos orilla a buscar el sentido de pertenencia del cual nos privamos por temor al rechazo inminente.
Pero, en ocasiones, al hallar lo que encontramos perfecto, puede que nos situemos ante un fuego peligroso sin darnos cuenta; nos dejan de importar las señales de alerta cuando el humo cegador del amor incondicional nos cubre por completo, aún cuando las quemaduras nos descomponen al exterior ante los ojos de todos.
Abrazamos y nos aferramos a la llama que nos hace arder solo para no dejar de sentir calor.
Elliot Jensen and Elliot Fintry have a lot in common. They share the same name, the same house, the same school, oh and they hate each other but, as they will quickly learn, there is a fine line between love and hate.