«Cuencas profundas»

«Cuencas profundas»

  • WpView
    Reads 3
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sun, Jul 1, 2018
"No creía que iba a volver, ¿La policía no lo había encontrado después de tanto tiempo?", Pensé mientras me mantenía recostado en mi cama, las sábanas estaban frías igual que mi sangre, ese gran poeta de tiempos atrás, el cual perdió un tornillo escribiendo su última novela.. "No me quedaré de brazos cruzados." La historia de Maicol, un adolescente de 16 años, un joven poeta el cual estaba intentando descubrir, quién era el asesino de varios niños, en ese pequeño pueblo, no dejaría que más sangre fuera derramada. Una pequeña pista son los poemas, o parte de ellos que se encuentran en el pecho de los niños.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • 𝒀𝒐𝒖 𝒔𝒉𝒊𝒏𝒆-Miguel mora
  • Amar en tiempos de Grindr
  • Viaje (Le pido a las estrellas por ti)
  • •||Just you and me||•
  • ¿Recuerdas?  || ¡ Jaesung !
  • Nuestra historia en poemas viejos
  • NO ME OLVIDES
  • ¿Debería ser YØ la que escriba nuestro final?
  • ¿Qué titulo le pondría a estas historias que no tienen titulo?
  • Lo que no digo

En la quietud de una ciudad nueva, donde las calles no saben de promesas, tus ojos me encontraron, y el eco de tu voz se coló en mis pensamientos. Aún no sé si es el miedo o el deseo lo que me frena a acercarme, pero en cada café, en cada palabra mi corazón late más fuerte, como un susurro que no sabe callarse. Tú, envuelto en estrellas que no buscas, yo, perdida en un mar de dudas, caminamos a un paso tímido, sin saber si es amistad o algo más. A veces me pierdo en tus silencios, en tus gestos que parecen decir tanto sin decir nada, y yo, atrapada en mis inseguridades, sobrepienso, me escondo, me alejo. Pero aún en el abismo de nuestras confusiones, algo más crece entre nosotros, un lazo tan fuerte como invisible, que ni el tiempo ni el miedo podrán deshacer. Y tal vez, solo tal vez, en un paso, en una mirada, nos demos cuenta de que lo que buscamos no estaba en las respuestas, sino en los susurros que el corazón, por fin, se atreve a gritar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines