Senior Year: una historia sobre mala suerte

Senior Year: una historia sobre mala suerte

  • WpView
    Reads 972
  • WpVote
    Votes 38
  • WpPart
    Parts 14
WpMetadataReadComplete Thu, Jul 5, 2018
WpInfo
Fiction
Romance
El amor no es algo fácil, y menos para la gente tímida. He decidido salir de mi burbuja en esta historia llena de flashbacks, momentos tristes y felices, en donde intentaré encontrar a la chica de mis sueños. La cuestión aquí es si la vida tendría preparado la misma mala suerte de siempre o si por fin lograría encontrar a la chica que ponga fin a mi racha de malas experiencias en el amor.
All Rights Reserved
#401
shortstory
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Following her
  • Mi segunda oportunidad, eres tú.
  • Amantes ¿Importa la edad? [+18] ✔️
  • Jamás te llamaría error, no después de tantas sonrisas.
  • El Consultorio
  • A Little bit of love (Finalizado)
  • Amor en juego: cruzar la línea [YA EN LIBRERÍAS]
  • Bajo su mirada: El juego de la tentación (Saga 2)

Entró en mi vida un viernes en la mañana, repentinamente, soltando palabras a borbotones. Creía que debíamos caminar juntos, que el camino era muy largo para no ir acompañados, que todavía estaba un poco obscuro, que estar acompañada le sería útil porque no parecía muy intimidante. Me dio estas y muchas razones en menos de un minuto con una gran sonrisa y sin respirar, como diciendo "sé que mi petición no es normal pero también sé que no vas a decirme que no". Y seguramente lo sabía, seguro no hay mucha gente que le haya dicho que no. Lucia adorable esa mañana, con un gran suéter rosa y la cara sonrosada. Yo no era precisamente tímido, solo no me gustaba hablar, así que la mire a los ojos y acepte acompañarla. Y fue así como empezó nuestra amistad, no había otra opción, no había forma de que fuéramos solo compañeros de caminata, no con todas las palabras que ella soltaba cada mañana, no con su alegría de por medio, no con tantas carcajadas. No tenía forma de no sentirme cercano a ella y ella desconocía cómo no actuar como si no fuera cercana a todo el mundo. Así que la acepte esa mañana, pensando que me había conseguido un perrito de compañía y el que terminó siguiéndola como perro fui yo.

More details
WpActionLinkContent Guidelines