Aún siendo adolescente, Anther ya sabía que era el dolor.
Era raro cuando ni veía a su padre asesinando gente en su casa.
Pero la vio a ella, vio se gran inocencia, y, por primera vez, deseo corromperla.
Destruirla.
Un sueño, un impedimento, si tuvieras el poder para ser un héroe a pesar que en un principio tú destino era la muerte por aquellos que decían quererte y ser tu familia, y cambiarlo para vivir con aquellos que realmente te quieren.