Tzuyu ha pasado toda su vida cuidando de su alma gemela. La conoce desde su nacimiento y ha vigilado cada uno de sus pasos sin intervenir en nada, dejándola florecer y convertirse en aquella mocosa de veinte años llena de inocencia y cariño. Ahora la necesita en su vida tanto como al oxígeno al que ha tenido que acostumbrarse estando en la Tierra. No era fácil ser Tzuyu, cuidar de Sana y administrar el Inframundo, todo al mismo tiempo. El maldito estigma de ser el mal encarnado le pasaba factura cada vez que intentaba acercarse a su pequeña Sana y era interceptada por los putos ángeles que su padre había mandado como custodios de su alma gemela; Jihyo, Mina y Jeongyeon. Pero ya era hora, y retrasarlo era en vano. Lo que se venía, era inevitable. Sana fue suya desde el primer minuto de su mera existencia. • Esta historia no me pertenece, todos los créditos a WelcomeToShades • Portada por: sxnrics
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