Todo empezó con mi necesidad de querer salvar personas. Con mi necesidad de querer salvarlo a él. Luego de algunos encuentros causales me di cuenta de que Noah Evans no era la mierda de persona que todos creían. Sólo era un chico que necesitaba ser salvado de su propio infierno personal. Que irónicamente, sin darse cuenta y sin pedírselo me salvó a mí. Hasta entonces supe que por más que intentará buscar excusas para alejarme, muy en el fondo quería que él confiara en mí, que se diera cuenta que no todos éramos una mierda. Que algunas veces, no todas, valía la pena arriesgarse.
More details