Donde Yoongi ya no soportaba el peso del caos que era su vida, hasta que el sonido suave de una flauta lo hizo matenerse a la línea del caer.
Porque Min Yoongi era sinónimo de mala suerte y "la vida de mierda".
Yoongi pierde una apuesta y debe vestirse como chica, sin embargo, no esperaba conseguir un pretendiente y menos uno tan inusual cómo Park Jimin, un niño rico y mimado que siempre consigue lo que quiere.