toda conspiración tiene un inicio, de tantas historias que no han sido escuchadas. nadie llega sólo aunque posiblemente parta en su momento abandonado. Es así como los sueños de André Merkuran crecieron desde la coyuntura de un amor, convirtiéndolo en el hombre que cambiara el rumbo del mundo. una entidad que se volvería siniestra y nos develara los secretos del mundo, aquello que asquerosamente era expuesto día con día con mayor cinismo. André construido en aquella oscuridad, al pasar el tiempo había perdido toda noción de amor, olvidando que todo lo que se hace, se devuelve. el imperio construido con su sacrificio seria la clave del cambio ante el mundo. como bien pensaba, no hay razón para creer que soy bueno, simplemente ya no soy.
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