Cuando el río suena, piedras trae...
Una vez existió un imperio que apenas podía mantenerse pacífico tras haber pasado por tiranía tras tiranía. Cuando se creía que volvería la paz, la fraternidad y el gozo, pronto se escucharon rumores de que alguien quería darle un golpe de estado al actual emperador.
Se decía que el que debió sentarse en el trono era su hermano mayor, el ministro de Guerra.
El emperador reconocía que no podría pelear contra él, pero tenía que hacer algo para que aquellos rumores no terminaran siendo una realidad. En un momento, su emperatriz le hizo una sugerencia: Casar al ministro con una de sus tres hijas.
¿A quién tomará el ministro de guerra?
¿El amor podría detener una guerra?