Dulce Agonía.

Dulce Agonía.

  • WpView
    Reads 35
  • WpVote
    Votes 4
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Jul 25, 2018
¿Crees en el amor a primera vista? ¿Crees en el verdadero amor? ¿En el hilo rojo que nos une con el amor de nuestra vida? ¿Crees en la vida eterna, alado de la persona perfecta? Donde la muerte no importa, la enfermedad desvanece, y el amor cura cualquier herida, destruyendo cualquier obstáculo. Sinceramente, yo no. Porque el amor es de dos, ¿no? ¿O acaso podía ser de tres? No, claramente no. Un delgado hilo carmesí que se contrajo provoca a tres corazones colapsando al mismo ritmo, sumergiéndose sin final en la dulce agonía que provocará diminutos fragmentos de desilusión por un mal amor. Siendo sólo la persona indicada capaz de restaurar. O en este caso, los hermanos indicados. Todos los derechos reservados. ©
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El hilo rojo
  • El hilo que nos une
  • Prohibido decir "te amo"
  • Tormentas Cruzadas | EDITANDO
  • Lo que crece en la sombra: Primera grieta
  • Bajo la Piel del Tiempo
  • Aroma a Libros
  • el Destello De Tu Voz

Existe una leyenda en Oriente, mencionando que todos, sin excepción, nacemos en nuestra primera vida con un hilo rojo atado a cada uno de nuestros dedos. Estos hilos, representan el amor en distintas formas. A pesar de lo que hagamos, estos hilos jamás se rompen o desanudan. Cada uno de los dedos tiene un propósito, siendo más largos o más cortos los hilos conforme la relación se acerca o se aleja, pero jamás se perderá. Uno de ellos es el del amor verdadero. Los demás dedos están atribuidos a los amigos. Por eso, a los amigos verdaderos los contamos con los dedos. Aquellas personas que al momento de conocerlos nos hacen sentir cómodos y a los pocos días sentimos como si fueran parte de la familia. Que nos dan abrigo en su alma, nos ayudan y saben cuando estamos en problemas sin nosotros decirlo. Sin importar el tiempo que tarde en llegar, o la vida que vivimos en esos momentos, el hilo del amor verdadero se mantendrá siempre fuerte. Aquél que nos acompañará por siempre, siendo este hilo el que se encuentra anudado en el dedo cordial o medio, que comunica con el corazón. Puede no coincidir con nosotros en la vida que toca vivir en cierta etapa, pero siempre aparecerá para encontrarnos. Podremos repetir los errores una y otra vez con ellos y desviarnos, pero llegará nuestro momento en que podremos permanecer juntos, por siempre.

More details
WpActionLinkContent Guidelines