Éramos el uno para el otro, o quizá solo fingimos serlo.
A punto de decir: sí, acepto. Julieta se replanteó todo ¿amaba realmente a Fernando? ¿Estaba lista para dejar de ser soltera? ¿Realmente quería pasar toda su vida con ese hombre? ¿era ese el momento para arrepentirse? ¿Estaba dispuesta a dejar su vida en Manhattan y mudarse a una ciudad más pequeña?
La respuesta a cada una de esas preguntas fue un rotundo y sonoro ¡No!
Fernando por su parte, estaba total y absolutamente enamorado de Julieta. No entendía porque su prometida había actuado así.
Confusión, temor, irá, pena, alegría, libertad.
Habían demasiadas emociones para un lugar tan pequeño, el ambiente se sentía tensó, los minutos se sentían eternos.
Julieta se alejó de Fernando, pronunció un pequeño y casi inaudible lo siento, ahora no puedo.
Un hombre con el corazón roto, una mujer reprimida buscando libertad. Un montón de familia y amigos sin entender nada, y la promesa de que se volverían a encontrar, pero eso no quiere decir que el sentimiento vuelva a ser el mismo.
Secretos, mentiras, apariencias puestas en juego... A veces nada es lo que parece. ¿será así está historia? ¿Esos serán los únicos motivos de Julieta? ¿Fernando estará tan enamorado como dice estarlo? ¿Será real el amor, la felicidad?
Algunas historias de amor no tienen grandes giros ni finales felices. Algunas comienzan como cualquier otra, pero se quedan atrapadas en el momento en que algo interrumpe lo perfecto.
Sam vive para sí misma, enfocada en lo que puede controlar: su carrera, su futuro, su propio crecimiento. Le cuesta conectar, no porque no quiera, sino porque nadie parece tocar las partes profundas de su alma. Hasta que aparece Charlie.
Él la ve. No como los demás, sino como si ya la conociera de antes. Lo que empieza como una coincidencia universitaria se convierte en una historia que parece escrita por el destino. Son exactamente lo que el otro no sabía que necesitaba. Pero el amor, por puro que sea, no siempre es suficiente para sobrevivir a las circunstancias.
Dos semanas para volverse almas gemelas y completos desconocidos.
Una promesa, una despedida y un silencio lleno de recuerdos.
La mejor historia de amor dejada solo en el primer capítulo.
Esta es la historia de un amor que fue real, aunque no durara para siempre.
Una historia que deja cicatrices suaves y preguntas abiertas.