13 partes Continúa Esto no es una historia de superación. Todavía tengo días oscuros. Todavía hay momentos en que mi mente me traiciona. Pero también hay avances. Hay pequeñas victorias.
He aprendido que ser fuerte no significa no llorar. Significa llorar y seguir. Significa reconocer el dolor sin dejar que te destruya por completo. Significa seguir apostando por la vida, a pesar de los días en que todo se tiñe de gris.
Y si estás leyendo esto, quiero que sepas algo: no estás solo. Aunque sientas que nadie te entiende. Aunque pienses que nada tiene sentido. Aunque creas que no tienes salida.
La vida, incluso cuando parece perder todos sus colores, a veces brilla en azul. Un azul profundo. Honesto. Real. Que duele, pero también abraza. Que no promete finales felices, pero sí la posibilidad de volver a empezar.
Y esta historia... apenas comienza.