
Tú y yo estábamos destinados a rompernos, lo supe desde el principio, aunque me negara a aceptarlo. Es una verdad que quema, que cala hondo... pero ya es demasiado tarde. Hay algo en ti, Ha-Neul, que me arrastra como el fuego a la madera: una belleza que duele, una dulzura que se deshace en veneno. Eres perfectamente dañina para mí, y quizá por eso mismo me resulta tan imposible dejarte ir.Alle rechten voorbehouden