Los hermanos Holland siempre habían sobresalido del resto de los chicos de Kingston, pero los gemelos Harry y Sam eran un estuche de monerías.
Harry Holland es sensible y paciente.
Sam Holland, por otro lado, es coqueto y divertido.
Sin importar que, a donde iba uno, iba el otro.
No había nada que pudiera separar a estos gemelos... hasta ahora.
Jane Carter llega a Kingston huyendo de su pasado, directo al corazón de ambos gemelos, haciendo que estos anhelen el amor de alguien a toda costa.