El y ella eran perfectos para estar juntos, tan así que se podría decir que tenían un hilo rojo atado al meñique
Pero lamentablemente eran el amor de sus vidas y no el amor para sus vidas
No habían tenido muchos encuentros juntos, ni siquiera solían hablar; lo único que los unía era el hecho de que eran compañeros de clases, sin embargo eso terminaría cambiando; de una forma lenta, pausada, tranquila, pero decidida.