Un tratado de paz entre las familia evitaba que el caos cósmico se desatara, su lucha constante se vio estropeada cuando Canvas Hill fue invadida por las sombras, hombres valientes y fornidos acudieron al llamado del pueblo, los cazadores eran reconocidos por la marca del diablo, descendientes de las mejores ramas familiares, aquellas cuyos genes eran tan benditos que su cuerpo mantendría resistencia, algunos rumores poco acertados aseguraban que aquella marca era tan dolorosa que solo los fuertes prevalencia, nadie había visto una, los cultos entregaban a sus hijos a las fauces del bosque, desde allí estos cuidaban de nosotros, mientras sus padres enriquecían sus bolsillos a causa de los impuestos. Personas crueles y primitivas. Su principal interés era mantener la paz, pero sus valores eran tan contradictorios, todos pensaban tener la razón o mejores derechos. Pero nadie miraba el mal que nos invadía. Hasta que el primer aviso llegó, ¿Lucharían juntos esta batalla? La lealtad, libertad, esperanza, nobleza y la valentía, ¿Ganarían? Si el bien triunfa sobre el mal, entonces esta no será la excepción.
Hace siglos la raza humana se extinguió casi por completo, ahora solo quedan los cazadores pero a lo largo del tiempo han evolucionado, son más rápidos, más ágiles, tienen mejor visión, oído y olfato, las enfermedades ya no existen ni siquiera aquellas que antiguamente eran mortales, ahora solo mueren en batalla o de vejez los que son afortunados, todos sin excepción son entrenados a partir de los 2 años, nadie se esconde durante los ataques a sus pequeñas poblaciones, los cazadores tienen lideres en todo el mundo pero todos les son fieles a su rey, al igual que los seres sobrenaturales que también habitan el mundo, los cazadores son bendecidos por los dioses con un alma gemela, solo que ellos no pueden rechazarla, engañarla o separarse de ella.
Los dioses artos de tanta violencia sin fundamentos deciden unir a una hija de la luna con un cazador
¿Eso será la solución o traerá más guerras?